¡Chau Estafa!

Apenas le di unas 3 o cuatro vueltas al disco de la Estafa, apenas ese compañero tan fraterno que es Mariano Pela Gonzalez (hombre de tanto decoro y gentileza) tuvo el gesto de darme ese hijo con celofán con la alegría que da la paciencia de los que no se rinden (“toma, mira lo que tengo”), cuando ya me lo había recorrido de canción a canción. Y me dieron ganas de escribir otra vez de música.
Por urgencias, y por prioridades, hace rato que no escribía sobre música. Por ahí alguna opinión sobre Latinoamerica o palabras sueltas sobre el mundo, pero de música, hace rato que no escribía.
Tanta canción y tanto arte se me hicieron ansiedad en las manos. Pasa que le fui agregando y agregando y quedo muy largo. Y un texto largo es mejor si se retoca. Y se abrevia.
Quisiera dejar en claro que el disco de La Estafa es, hasta ahora, el disco más grande realizado en esta parte del mundo. Y, a riesgo de ser malentendido, insisto. 16 formas de ponerse de acuerdo es el mejor disco hecho en Neuquén.

A ver…

Neuquén desde hace mas de dos décadas, ha lanzado (en forma autónoma de los majors o de los círculos de poder que jibarizan la cultura) discos cada vez mejores, mas fuertes, mas grandes, mas organizados. Un disco organizado, es un disco que vence al tiempo

16 formas de ponerse de acuerdo eleva la vara de los discos hechos acá. Como cuando salió el primer disco de La Raza, como cuando apareció Doctrina,  las canciones de Psicoaspirador o el Gordo Blues, el rock neuquino sin ser movimiento ni avanzada, dejaba estadios de superación mas y mas sorprendentes.

Escuchar los lanzamientos de, por ejemplo, P.O.G.O o Eskulapio, Puel Kona, Elessar o Lukumi (por nombrar algunos pocos), el cuidado esfuerzo de cada cancionero, de cada producción, transforma ese momento en un eterno presente de cada pib@ que ahora mismo está ensayando de arrebato en alguna parte de esta pálida ciudad. Quiero decir: esto es atreverse a todo.

Si una vez La Moto llenó el club Pacifico, si alguna vez Supertrapos llenó teatros musicalizando obras de Raúl Toscani, si alguna vez los Hijos Del Caracu tocaron en el canal Volver, si alguna vez Eskirlas sonó mejor que Hermética, si alguna vez Odisea puso en el único canal de aire su primer video clip, por repasar arbitrariamente gratos e inolvidables momentos de superación artística de los músicos regionales, todos esos caminos, llegan a 16 Formas De Ponerse De Acuerdo

Por eso, hoy la vara de salto, esta muchos metros más arriba. 16 Formas De Ponerse de Acuerdo es hoy, la referencia para todo lo que venga. Es tan grande, tan bueno, tan bien pensado que, inocentemente, ya nos otorga el molde nuevo de lo que vendrá.

Y esa es una tarea heroica: en un contexto donde se balea a maestros, se fusila a pibes por el color de la piel; donde se prenden fuego las casas a los mapuches, donde el techo se te cae en la cabeza si estas comprando un serenito, o donde cada vez mas familias esperan a comer en el basurero, en ese contexto; dar a cada mano su guante, a cada rostro su molde, es cosa de héroes, que mejor canción que Despertar para abrir ese disco? Esa canción, adrede está marcando el tempo de todo el derrotero de La Estafa hasta hoy.

Ensoñadora (paradójicamente), onírica y con una segura carta de navegación, presenta no solo el sonido superior (ya de una banda de estadios, por si falta aclararlo) de todo el disco, sino por donde se prenden las luces

Caminando para mí es…  polémica. Juan canta demasiado bien, los vientos son la clásica estafeada y humildemente, creo que BBKID no plasmo su magistral voz dramática (a lo Anabelle, por ej.) y el mix es desparejo. Pero cada vez que la escucho, la canción me gusta más. Milagro de Siperman?

Grano de Arena ¡qué canción tan bella!. El Viejo recitando desde el centro de los tiempos y las cuerdas peinando esa tremenda estrofa: “Cada hombre es un grano de arena”. Esta canción es el símbolo de todo el disco. “La gente muere de hambre” resuena en una textura con fotos de jarillas y cardos rusos. Cosas que no cantan los “payadores comprados”. Que talento tiene la Estafa para meter en esos 4 minutos.

El sincopado Para el HDP compra pasaje para la aparición del embajador de la Estafa sobre el escenario, el cada vez más influyente Lucas. A los 2 29 minutos, como es la Estafa, el dub se hace mapuche. Pura intuición para esperar el punch que retoma el ritmo-caparazón que tanto imprime Lisandro.

Juguetes es el tour de force (otra vez un Lisandro inspiradísimo) que invita a Siperman a probarse en la Estafa. Esta canción, me la juego, entra si o si, en la mitad de cualquier show del combo a partir de mañana.

Sentimiento Musical parte el disco al medio. A partir de ahora, el conjunto de canciones empieza a mostrar un pelaje que definitivamente transforma a La Estafa en una referencia nacional. El factotum de la Estafa, Héctor Navarro, sigue escondido ahí pero dialécticamente, es el ingeniero, el iluminador, el Deus ExMachina que, como en la Invención de Morell, acciona el mecanismo que ya no vuelve atrás: si se escucha varias veces el disco, se nota que cada canción tiene una mezcla distinta de baterías, parches y platos. Solo un gran capitán de tormenta se anima a eso.

(Hace como mil años, en un domingo por la noche en una AM, estaba presentando LOAD de Metallica y estaba Héctor conmigo en el estudio. Y siempre recuerdo que su apreciación de todo el disco fue que Ulrich grabo cada canción con baterías distintas. Lo dijo a primera escucha. En esa época no había más información que revistas que agarrabas de vez en cuando. O sea, no había como chequear más info. Pero el muy seguro me dijo que sí, que cada canción tenia baterías distintas:: ” sabes que grosso hacer algo así”. Mucho después, en los miles de documentales que hay sobre Metallica, Ulrich contaba que, efectivamente, cada canción tenía parches distintos. No sé si Héctor recuerda esto, pero hoy, escuchando su trabajo, se que el también pudo hacer lo que alguna vez imagino. Salud, broder)

Mentiras Organizadas en manos de una banda hardcore seria el clásico uanchutrifor puteador. En manos de la Estafa, es un mantra que agita masas: los pibes saben de dónde vienen, porque nos pasa esto de comernos esa basura de que somos europeos en el cono sur. La vocesita de la bestia-Cavallo es… tremenda.

Cumbia Sprai es lo que contaba mas atrás; ya el disco empieza a prender luces en piezas distintas. Juancito Fort canta vestido con el smoking todo desteñido sobre el final de la fiesta candanguera en donde no nos fue bien. El soporte muralla que aparece en el minuto 3:30 es la gratificación de contar con Luis Ferri en tu banda.

Estaba esperando este tipeo en el texto: la llegada de Orugas, mi canción favorita. Acá sale a la cancha toda la Estafa, theremin incluido. Nadie sale ileso, el viaje es a puro ventolin. Se lo puede ver a Héctor con los ojos cerrados tocando, se lo ve a Fort ancho en su bazar, se lo ve al Pela González  dirigiendo todo el combo a  esas postales que son las guitarras pescadoras de Gerardo Armada, el teclado progresivo… Orugas es todo el ADN de la Estafa. Haceme caso.

Entonces, arde el barrio, entra a la cancha Patas Para Arriba. Pasito tuntun con un bajo panzón y sonido de rhodes. Que banda en Argentina hoy banca salir después de una canción así?

DubGuala creo es la segunda parte de Orugas, el volantazo que pega acá el disco (escucha el minuto 2:20) marca la personalidad de una banda que solo concede a todo lo que puede sumar, mas integridad. El arreglo de vientos en el minuto 3:30 nos conecta con la mixtura floydiana que, como placa tectónica, está en el corpus de la Estafa. Cuanto más artificial es un procedimiento, más naturales nos parecen sus consecuencias. En la Estafa todo es natural. Artificial, nones.
Por eso, a veces cuando tenés el oído acostumbrado, la voluntad de la banda tuerce ese maniqueísmo de escuchar solo estribillos fáciles. Y reggae? dulzón? Claro, aparece Por Ahí con maese Bonetto gayoleando. Pero a no confundirse, nada de formulas faciles, en la Estafa nada es en línea recta “Quiero entender lo que me está pasando y saber adónde quiero ir” es, curiosamente, una certeza en la Estafa deluxe.

Inombrable, donde Luisito Ferri con espíritu a lo “Lemon Pie del Amor“, ese proyecto jodón que pario un poquito a la Estafa, es muestra del buen gusto y exquisitez que tienen los guitarristas de la banda, donde planea la voz del…Inombrable. “Estratósfera…. en una hora y media” y el dub churrasquero. Con huevos. De todo tipo, claro.

Mise en scène, empieza Hace Tiempo: La canción rebosante de amor: a la pareja, al recién nacido, al espejo. Amor en serio, del que resulta peligroso, amor donde la historia no era un cuento de buenos y malos. Si hubiera justicia, las guitarras en este tema harían que Gerardo Armada reciba un Honoris Causa en cualquier universidad. Lucas está muy cómodo entre los tempos que Héctor Chakal juega fuerte con la mezcla de los platos. Casi que se ve la sonrisa al final.

Para Dar tiene un ritmo y un riff que nos recuerda el corazón de rock pesado en el seno de la banda. Imaginarse el minuto 2:26 a puro crujir, y me explico mejor. En esta canción el trabajo de percusión es demoledor, y a pesar de sus 4 minutos de duración, tiene una expansión a lo Pollock: podría durar 15 minutos, podrían presentar a la banda completa, podrían meter solos, podrían preparar los bises.

Las 4 últimas canciones de 16 Formas de Ponerse De Acuerdo explican a la perfección el concepto de “disco organizado”.

Por eso Rebeldes es para mí la mejor canción del disco, lástima que dije lo mismo de Orugas. Mi segunda  favorita entonces. Claro, también está Sergio Rotman. La trama Maradona. Y la banda que es un avión. Es tan bueno el cierre del disco, que llegue a poner repeat a este tema como 5 veces. Si no te pasa lo mismo, es porque sos un desubicad@ que escucha todo en mp3. Y tenés sucio el oído. Digo yo, nomas. Cosas que pasan cuando admiras algo.

Mañana, en horas, están oficialmente entrando en etapa 16 formas..., lo presentan en el teatro más grande de la ciudad. Lo van a poner hasta el culo. Por eso, chau Estafa. Chau por que con este disco, La Estafa dejo de ser un proyecto de vida local. Oficialmente presentan el disco, pero en términos históricos, La Estafa Dub ha pasado a ser uno de los más fulgurantes exponentes de este género (el que sea, candangueemos un rato sobre eso en otro momento) de la escena nacional. Acordate de este momento. Así como cuando Another Freak (quintaesencia de La Estafa)  presento un show cuadrafónico ante un Aula Magna semivacía, los que fueron sabían que habían presenciado un fenomenal acto de iconoclastia y  transgresión. Mañana, los que estén o los que vean cualquier show de la gira que vendrá; asistirán a un monumental acto de desobediencia.
Desobediencia a las bestias que desprecian los bosques y las manos.
Desobediencia a los conformes que corroen con su miasma de desaliento y envidia, a los sueñan con el fracaso de los demás.

Pero principalmente, Desobediencia al enemigo interno, que a la noche, en plena almohada, nos come la cabeza cuando las cosas nos sale mal.
Y como la fuente misma de la belleza, la verdad y el valor objetivo de las cosas, es no aflojar, tenemos las canciones de la Estafa.
Viejita, esas canciones…tan necesarias en una ciudad que se vuelve tan caníbal, tan facha, con tipos que mandan a matar maestros sueltos por ahí, con tipos que tapan anfiteatros y persiguen lavacoches, y sonríen, con tipos que nos hacen tomar agua contaminada mientras sus 4×4 siguen acelerando y acelerando. No aflojes, Chakal, Pela, Luisito, Judas, Sacka, Juanjo, Luquita. Vamos los pibes. No hay belleza sin límites: los cuerpos y el horizonte enmarcan todo el bien y la belleza del universo. Por eso nos cuidamos, porque nos rompemos. Porque nos rompemos, entonces hacemos la Revolución. Todo eso, también es un poco el disco de ustedes.

Chau Estafa, yo te vi cuando eras una banda regional. Ojalá crezcamos para acompañarte.

Pablo Fernandez/Conductor de Cartago TV y Rock & Pop Neuquén.

Fuente: www.comahuerock.com.ar/chau-estafa/

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